Lo que ocurre es que los
documentos, igual que las personas, tienen una especie de vida propia y pasan
por diferentes edades. Así surge en la ciencia archivística la llamada Teoría
de las tres edades.
Según esta teoría los documentos
pasan por tres etapas desde su creación:
· Primera edad: en la que los documentos circulan y se tramitan. Su uso es frecuente, y reunidos y organizados forman el archivo de oficina.